martes, julio 07, 2009

Los atributos que deben tener los directivos RSE

Foretica, junio de 2009.

Bajo el título “¿Quién debería encabezar el enfoque RSE? – Cómo y porqué encontrar un gerente RSE”, el Doughty Centre for Corporate Responsibility, perteneciente a la Escuela de Management de Cranfield, publicó un informe en el que se analiza el perfil del directivo de RSE de una compañía.
El estudio, basado en entrevistas con directivos de más de 30 grandes empresas, parte de un análisis general del papel que ejerce el área de RSE en las compañías para abordar las habilidades y competencias que tiene que tener un directivo de este ámbito. Es así como la RSE se ha convertido en un tema de absoluta prioridad para gerentes y directorios de empresas, quienes quieren asegurar la permanencia de sus negocios en el tiempo y dar a conocer sus compromisos con el tema. En consecuencia, la percepción, las políticas y los desafíos en torno a la RSE han ido evolucionando en el tiempo, desarrollo que según los autores sucedió en los años del cambio de milenio. Antes de esta evolución, la RSE estaba confinada a las áreas de relación con la comunidad, trabajo pro bono o el sector medioambiental, y era entendido como un concepto aislado, administrado por los departamentos de Recursos Humanos, Cadena de Proveedores o Marketing.

Pero en tan sólo unos años, la RSE dio el salto desde la periferia al corazón mismo del negocio, y el compromiso con los grupos de interés externo se tornó indispensable para su real desarrollo. Así, un tema que más tenía que ver con “beneficencia”, se transformó en “iniciativas y proyectos articulados desde la estrategia de negocio”.

Por ello, los encargados de dirigir las áreas de RSE deben tener un profundo conocimiento del negocio, de los grupos de interés así como de las necesidades y aspiraciones de la compañía. Sólo con esta información, pueden detectar y prevenir riesgos y oportunidades, y, si fuera necesario, hacer de mediador en temas relevantes para la empresa. Además, es necesario que detecten, decodifiquen y difundan las mejores prácticas y manejen las relaciones con sus stakeholders, entre muchas otras tareas. El texto destaca como atributos fundamentales para estos profesionales: comunicación, adaptabilidad, capacidad de influencia, innovación, contactos, peso en el Consejo de Administración, visión comercial y capacidad de diálogo con los grupos de interés.

La RSC: ¿Moda o Modo?

Por Estrella Nieto Profesora Asociada del Departamento de Organización de Empresas
Universitat Politècnica de Catalunya.

La Cultura de la Responsabilidad Social Corporativa en estos tiempos de desasosiego e incertidumbre, en los que la apariencia de nuestras decisiones empresariales puede volvernos tan distorsionada que es difícil de reconocerla incluso para nosotros; en el que la imagen de nuestras actuaciones empresariales genera un espectro tal que se asemeja a una triste figura que se reflejara en un espejo mal pulido; toda esta situación de crisis que estamos viviendo puede llegar a confundir a los directivos y a las personas con mayor responsabilidad en la empresa y cuestionarse acerca de qué y cómo se están tomando las decisiones concernientes a los aspectos de la RSC.

Las presiones económicas cotidianas sobre directivos, trabajadores, sindicalistas, clientes… ha generado una cuestión recurrente en nuestras apreciaciones diarias sobre la RSC ¿sirve para algo la RSC?, y otra sobre el papel que le tocará, o le está tocando ya, representar en estos momentos económicamente complejos ¿estábamos ante propuestas coyunturales o estructurales de la RSC? (ya se verá).

Por lo tanto, son muchas las personas que se preguntan y se enfrentan al dilema de si la RSC es una moda que debe pasar a formar parte del “fondo de armario” de las buenas intenciones de la organización, y que debemos mantenerla congelada hasta que lo “retro” se lleve otra vez, o hasta que “vuelvan tiempos mejores”.

O si por el contrario, nos encontramos ante otro momento de ruptura conceptual, de cambio de paradigma y la RSC es el referente de la empresa de post-crisis, y se debe considera ya como un bastión irrenunciable de la balbuceante eticonomía; ¿estaremos en un momento histórico de la RSC del que aún no somos plenamente conscientes?, ¿en un punto de inflexión que dará sentido a una empresa más al servicio de todos, con unos planteamientos teleológicos nuevos que mostrarán, en un futuro inmediato, en los que la RSC aparece como el referente universal antagónico a tanto egombligo empresarial?.

Si es así, la globalización de la RSC, a nuestro entender, tendrá su referente más consistente en hacer converger y armonizar múltiples intereses, ya que debemos aprender a doblar la cuenta de resultados con sutileza como si de una proteína se tratara, sin aristas que dañen a los sutiles mecanismos internos de la economía que dan forma y sentido a la misma, ni por supuesto expondremos a los demás a operaciones de riesgo, antes bien tenderemos a rellenar las simas que separen los intereses de los diferentes grupos de tal forma que hagan reconocible la justa relación entre el esfuerzo que cada uno aporta y el retorno que recibe por su entrega.

miércoles, junio 24, 2009

Mujer, trabajo y responsabilidad social empresarial

Junio 2009, Flacso .

Este trabajo evalua cómo la responsabilidad social empresarial o corporativa (RSE), entendida como “la integración voluntaria por parte de las empresas de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores” , actúa o debería actuar ante la discriminación a la mujer y analizar cómo puede dar respuesta a la búsqueda de igualdad de género en el ámbito laboral, irguiéndose como un mecanismo eficiente a la hora de trabajar por el progreso de nuestra sociedad y el desarrollo económico desde la protección de los derechos humanos.

Vea el documento completo, aqui

El Congreso pide al Gobierno que impulse la RSE de las administraciones públicas en España

Junio 2009, ComunicaRSE

El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó este martes por unanimidad sendas proposiciones no de ley, impulsadas por el Grupo Socialista y el BNG y pactadas con el resto de los grupos parlamentarios, que insta al Ejecutivo a impulsar una gestión socialmente responsable de las administraciones públicas. La proposición no de ley reclama al Gobierno que tenga en cuenta las recomendaciones dirigidas a las administraciones públicas que recoge el Libro Verde y el Informe aprobado en el Congreso para promover la Responsabilidad Social de las Empresas. La propuesta aprobada por todos los grupos recomienda a todos los órganos de contratación, en todo el ámbito de la Administración General del Estado, que adopte medidas favorables a las personas con discapacidad, especialmente dedicar, siempre que sea posible, un número cierto de trabajadores con discapacidad, y la preferencia de adjudicación de contratos a empresas que acrediten un mayor porcentaje de personas con discapacidad.

Asimismo, le emplaza a impulsar una gestión socialmente responsable de las administraciones públicas mediante actuaciones que favorezcan la transparencia, la cultura del trabajo que crea valor en el seno de la Administración, la conciliación de la vida personal y familiar de los funcionarios, la reducción de las emisiones de CO2, la contratación de personas con discapacidad y en riesgo de inclusión, y la reducción de la temporalidad.