viernes, septiembre 04, 2009

El rol de los gobiernos en la Responsabilidad Social: El caso europeo

Septiembre 2099, seminario RSE (www.seminariorse.cl)
Josep M. Lozano, Instituto de Innovación Social ESADE.


Hoy la RSE ha entrado en la agenda política de la mayoría de gobiernos europeos y de otros países. Los gobiernos se enfrentan a un desafío social importante: están dando respuesta al nuevo papel de la empresa en el actual proceso de desarrollo económico y a los consiguientes retos sociales y medioambientales que se plantean. Además, la Comisión Europea pide que estas políticas nacionales de RSE estén en consonancia con las políticas comunitarias y los estándares y códigos internacionales.

Muchos gobiernos europeos han empezado a desarrollar y a diseñar acciones y políticas gubernamentales en el marco de la RSE. En general, los gobiernos no han adoptado políticas de obligatoriedad de la RSE, sino que han potenciado la dinamización, la facilitación de políticas que favorezcan la RSE, el desarrollo de estándares y las prácticas de información que promuevan la RSE y la creación de espacios de diálogo y partenariado. En estos roles, los gobiernos y las administraciones públicas tienen un papel fundamental, difícilmente sustituible.

La Comisión Europea define la RSE como "la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y en sus relaciones con sus interlocutores" (Comisión Europea, 2001). La manera como la Comisión ha planteado esta cuestión subraya dos aspectos: el qué y el cómo. En lo que respecta al qué, ha puesto énfasis en el hecho de que las empresas deben asumir compromisos sociales y medioambientales en sus actuaciones; en cuanto al cómo, ha puesto el acento en la voluntariedad.

Pero la acción de los gobiernos en relación con la RSE es indisociable de su respuesta a algunos de los principales retos actuales. Porque, cada vez más, el auge de la RSE se vincula con los retos generados por la globalización económica; con la crisis y los cambios del estado de bienestar; con la búsqueda de nuevas formas de gobernanza; con nuevas relaciones entre los gobiernos y otros actores sociales; y con la emergencia de nuevas demandas sociales. Se trata de asumir que la gobernanza social en nuestro mundo interdependiente pide, al mismo tiempo, una nueva visión de la contribución de las empresas a la sociedad, una nueva relación entre los actores políticos y los empresariales, y la capacidad de desarrollar un diagnóstico y una perspectiva compartidos acerca de cuáles son los principales retos de nuestras sociedades que permitan contextualizar esa visión y esa relación.

En la Unión Europea existen distintos modelos de aproximación desde las políticas públicas a la RSE. Cada país ha ido orientando la RSE hacia los temas sociales o medioambientales más adecuados según su proceso de desarrollo del estado del bienestar, y en función de la relación existente entre la empresa, el gobierno y la sociedad civil. Es necesario resaltar, desde esta perspectiva que la elaboración e implementación de políticas públicas de RSE no solo se entiende en la relación tradicional de la acción de los gobiernos (administraciones públicas) hacia el sector privado (empresas) sino que implica hoy a todos los actores sociales: sector público, sector privado, sociedad, y especialmente las intersecciones entre todos ellos, en una perspectiva relacional.

Así pues, para analizar las políticas públicas de RSE hay que tener en cuenta a los actores involucrados y sus contextos y, más en concreto:
· Los perfiles y modelos de actuación adoptados por los gobiernos.
· Los programas y políticas públicas.
· Los discursos que los gobiernos han elaborado sobre el concepto de RSE atendiendo a la difusión, los medios y los organismos utilizados.
· La incorporación de la RSE en la estructura organizativa.

Bajo estos criterios, podemos identificar cuatro modelos de aproximación a la RSE en Europa; los podemos denominar: partenariado, business in the community, sostenibilidad, y ágora.
Es probable que en todos los modelos, en la medida que se desarrollen polítcas públicas de RSE, se consolide en el futuro inmediato un doble discurso bajo la etiqueta RSE: una RSE como discurso sobre los acuerdos mínimos que se pretenden incorporar, de hecho, a la práctica empresarial, con conciencia de RSE o sin ella; y una RSE como discurso de excelencia e innovación empresarial para empresas comprometidas activamente con ella, y válido para un porcentaje relativamente reducido de empresas.

Pero incorporar una política de RSE genera sus propias preguntas: ¿habrá una política propia y específica de RSE por parte del gobierno, o no?¿Política desde un ministerio, o política de un ministerio? ¿Política de RSE, o RSE en las políticas de todos los ministerios implicados? ¿Política de RSE orientada desde el gobierno o política de RSE orientada hacia la gobernanza? Como criterio general creo que la RSE requiere menos regulación y más política. Y creo que –en general, pero también para la RSE- vienen tiempos en los que se requerirá un enfoque de los retos que tenemos planteados más en clave de visión política que de gestión administrativa: aunque ambas son necesarias, la primera es imprescindible. Y entre estos retos está el asumir definitivamente que la RSE en términos políticos no puede sostenerse sobre sí misma (no es, pues, autosuficiente) sino que debe incardinarse explícitamente en una agenda económica, social, ambiental e internacional. Agenda que es responsabilidad del gobierno, en la medida que cada vez es más conveniente hablar también de la responsabilidad del liderazgo.

lunes, agosto 31, 2009

Grandes empresas adoptan nuevos códigos de conducta y directorios recaban más información

El Mercurio, Sábado, 29 de Agosto de 2009 .
Más del 60% de las firmas encuestadas destaca que se han tomado medidas para mejorar los procedimientos internos. Compañias deberán prepararse para responder cada vez más a mayores requerimientos de información.

Bastó que Farmacias Ahumada (Fasa) admitiera que se coludió para subir el precio de ciertos medicamentos para que se desatara la tormenta.

Las esquirlas del caso no sólo han provocado un conflicto en el ámbito judicial -ya que se investiga si Salcobrand y Cruz Verde también se coludieron, como asegura Fasa-, sino también generó un intenso debate en materia de gobiernos corporativos, ya que el directorio de Farmacias Ahumada experimentó un profundo quiebre, con acusaciones cruzadas entre los directores que representan a los controladores y los minoritarios.

A partir de este caso -que no es el único, pero sí el más emblemático del último tiempo- las empresas han comenzado a poner en práctica una serie de medidas para mejorar el gobierno corporativo. Así lo revela un sondeo conjunto realizado por Ernst & Young y Economía y Negocios, donde se consultó a más de un centenar de altos ejecutivos de las mayores empresas del país -vinculados a los principales sectores productivos-sobre si a partir de este caso se han tomado medidas al interior de sus respectivas empresas.

Así, más del 60% de los encuestados declara que en sus compañías efectivamente se han tomado medidas a nivel gerencia o directorio, y entre éstas destaca la introducción de un nuevo código de conducta o reglamento interno. También resulta revelador que la mayoría declara que el directorio ha aumentado la solicitud de información hacia la gerencia, lo que revela que los directores no sólo están velando por aspectos estratégicos de la compañía, sino también están mirando más el día a día de la empresa.

Cristián Lefevre, socio principal de Ernst & Young, destaca que a diferencia de lo ocurrido con eventos de años anteriores, "a los problemas de gobiernos corporativos detectados a nivel país hay que sumar la crisis financiera subprime, que también tuvo un mal manejo de riesgo y gobierno corporativo, por lo que a factores internos en esta ocasión se suman elementos externos".

Lefevre también destaca que no es trivial el hecho de que la medida más adoptada sea un código de conducta. "En los noventa eran pocas las compañías locales -más bien filiales de empresas externas- que poseían documentos de esta clase. Sin embargo, en los últimos tres años se ha detectado un esfuerzo sistemático para avanzar en esta línea".

Respecto de los mayores requerimientos de información, Lefevre destaca que no se trata de un fenómeno acotado a la dirección de empresas, "sino que es el primer paso de una tendencia que comenzarán a adoptar todos los stakeholders (accionistas, inversionistas, trabajadores, etc.), en cuanto a demandar más información de las compañías con que están vinculados".

Mario Morales, director del observatorio de responsabilidad social de la Facultad de Economía de la U. de Chile, señala que si bien ha notado que algunas empresas están tomando medidas, aún dista de ser la mayoría. Con todo, agrega que algunas están llevando a cabo la realización de auditorías en forma más periódica, mayor solicitud de información al directorio y otras medidas orientadas a aplicar la responsabilidad social empresarial en forma interna.

Juan Carlos Scapini, director de la Escuela de Ingeniería Comercial de la Universidad Central, señala que los directorios estarán más atentos en función de cuidarse mucho más para prevenir acusaciones que puedan venir por el lado de acusaciones de colusión o posición dominante.

En el Congreso ya se discute un proyecto de ley que busca perfeccionar los gobiernos corporativos, que entre otros puntos busca reforzar la figura de los directores independientes.
119 altos ejecutivos de primera línea -como gerentes generales y de finanzas de grandes empresas- participaron en esta encuesta.53% de los directorios han aumentado sus requerimientos de información a las gerencias de las empresas después de estos casos.
Opinan los expertos''Los mayores requerimientos de información no se trata de un fenómeno acotadoa la dirección de empresas, sino que es el primer paso de una tendencia que comenzarán a adoptar todos los stakeholders (accionistas, inversionistas, trabajadores, etc.)". CRISTIÁN LEFEVRE, SOCIO PRINCIPAL DE ERNST & YOUNG

''La responsabilidad social en el interior de las compañías es una medida muy importante que debería considerarse en todas las empresas". MARIOS MORALES, DIRECTOR DEL OBSERVATORIO DE RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA FACULTAD DE ECONOMÍA, U. DE CHILE

''Es muy importante que los códigos de buenas prácticas funcionen en la realidad. Como país, rápidamente olvidamos las cosas que pasan". JUAN CARLOS SCAPINI, DIRECTOR INGENIERÍA COMERCIAL, U. CENTRAL

El Emprendimiento Social de las Empresas permitirá desarrollar formas de RSE más avanzadas y potentes

Harvard Business School, Eldis.org, julio de 2009.

En un paper publicado por Harvard Business School, los autores desarrollan el concepto del Emprendimiento Social de las Empresas (ESE), el que consiste en un proceso que permite a las empresas a desarrollar formas más avanzadas y potentes de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). El ESE está diseñado para producir una significativa y profunda transformación de la forma en que una empresa opera con el fin de generar un mayor beneficio social.
El análisis se basa en un estudio de dos empresas que se consideran pioneros en la práctica de la ESE: la empresa Timberland, fabricante de ropa y accesorios al aire libre, y Starbucks Coffee, una prominente empresa de café de especialidad, así como una revisión de la prácticas de otras empresas.
Los elementos claves del Emprendimiento Social de las Empresas son:
• Crear un entorno adecuado para que las empresas pasen de su antiguo enfoque de RSE al ESE, el que debe adoptar una mentalidad empresarial y cultivar un entorno que permite la transformación fundamental de la organización.
• Fomentar a los intrapreneurs (ejecutivos que no desean salir de la empresa en que se encuentra para montar un nuevo negocio). El proceso del Emprendimiento Social de las Empresas es alimentado por varios agentes de cambio o intrapreneurs. La función del emprendedor social o corporativo no se distingue de la función del gerente ya que ambas funciones coexisten permanentemente, y las empresas deben ser emprendedoras a fin de innovar y ir más allá de sus tradicionales enfoques de gestión.
• Ampliar el objetivo corporativo y los valores de la empresa. Uno de los principales focos del ESE radica en este último punto. Mantener los valores de la organización es esencial para la promoción de la RSE, y los intrapreneurs requieren que la generación de valor social (el cumplimiento de las responsabilidades sociales) sea percibida como un componente esencial en la misión y visión de la empresa.
• Generar valor por partida doble. El espíritu empresarial consiste en encontrar maneras innovadoras para crear valor y el ESE asegura que el objetivo de las empresas emigre de la maximización de los retornos para los inversionistas a la optimización de los retornos para los stakeholders (aquellos grupos que se ven significativamente afectados por las acciones de la empresa y que, a su vez, pueden impactar a la empresa).
• Construir alianzas estratégicas. Una parte esencial de las estrategias de generación de valor radica en colaborar con otras organizaciones. Estas alianzas son los vehículos para lograr lo que el Emprendimiento Social de las Empresas define como "la ampliación del ámbito de competencia de la empresa y la consiguiente oportunidad otorgada a través de innovadoras oportunidades de apalancamiento de los recursos que están más allá del control directo".
En el paper se sostiene que el ESE no consiste en la gestionar las operaciones existentes o programas de RSE. Más bien, se trata de crear cambios perturbadores en pos de la búsqueda de nuevas oportunidades. Combina la voluntad y el deseo de crear valores económicos y sociales comunes con el nuevo diseño empresarial, así como desarrollar sistemas y medidas necesarias para concretarlos.

El Emprendimiento Social de las Empresas representa un cambio fundamental que puede ser percibido como muy amenazante y ser resistido, ya que empuja las acciones de la empresa de una manera más amplia y profunda hacia el área de la creación de valor social, que es donde la experiencia y las habilidades empresariales están menos desarrolladas.

Descargue el documento aquí

viernes, agosto 28, 2009

Discapacidad y responsabilidad corporativa

La Nación, 27 de Agodsto del 2009.

Por Hans Nieto, Director de Comunicación y RSE de Indra en Latinoamérica.


Es ya casi un lugar común afirmar que Chile es uno de los países de mayor penetración de las nuevas tecnologías. De acuerdo al Informe World Internet Project Chile 2009, realizado en conjunto con la Pontificia Universidad Católica y la Cámara de Comercio de Santiago, ocho millones de chilenos son usuarios de internet, 81% de ellos tiene banda ancha y aun en aquellos que se declaran no usuarios, existe una revisión periódica del correo o conexión a través de un tercero.

Estas cifras impresionan, porque dan cuenta del sitial de liderazgo que ostenta Chile en materia tecnológica en la región. No obstante, la situación es bastante diferente cuando nos concentramos de forma exclusiva en la penetración de las TI en el segmento de personas con algún tipo de discapacidad física.

Por ejemplo, según consta en el último estudio realizado por el Fondo Nacional de la Discapacidad (Fonadis), sólo 4,6% de las personas en esta situación tiene posibilidad de navegar por internet. En definitiva, en esta dimensión la desigualdad es abismante.

Hay algunas iniciativas destinadas a acortar esta brecha, como HeadMouse. Este software gratuito, desarrollado en el marco de las cátedras de Tecnologías Accesibles -iniciativa impulsada por Indra en colaboración con la Fundación Adecco y prestigiosas universidades en España- permite que las personas con problemas de movilidad, o incluso parálisis, puedan manejar el ratón del computador con su rostro, por medio de una tecnología de reconocimiento facial única: el mouse se administra con ligeros movimientos de la cabeza y el clic se hace con un pestañeo, algún movimiento facial como abrir la boca, o sin movimiento y dejando el ratón inactivo durante algunos segundos.

Mucho se ha hablado sobre la responsabilidad corporativa, pero ésta debe representar mucho más que una tendencia global de mercado. Debe partir de una convicción más profunda: en Indra creemos firmemente que la innovación de nuestras soluciones y servicios son una excelente herramienta de contribución al desarrollo, no sólo en beneficio de nuestros clientes, sino en un sentido más amplio de toda la sociedad y de las condiciones de vida de todas y cada una de las personas, sin distinciones de ningún tipo.

Es por esto que la innovación constituye el hilo conductor en políticas de empresa en esta materia. Headmouse, es un ejemplo de ello. Las tecnologías han marcado una verdadera revolución, en la cual el significado de "estar conectados" adquiere un nuevo valor. Hoy estar conectados significa "ser parte", integrar una red social en la cual encontramos a nuestros amigos, formar parte de una comunidad donde compartimos nuestros intereses y acceder a oportunidades que van desde el trabajo a la entretención.

Es justamente en el ámbito de la inclusión de personas con algún tipo de discapacidad donde las empresas de TI tenemos la oportunidad única de ejercer nuestro rol de ciudadano corporativo haciendo lo que mejor sabemos hacer. Y es que las empresas de TI jugamos un rol clave en la revolución tecnológica y, por ende, tenemos una responsabilidad igualmente significativa con la sociedad con toda la sociedad.