miércoles, junio 24, 2009

Buenos Aires modificará su ley de RSE y los balances sociales serán voluntarios

Junio 2009, ComunicaRSE
El viernes 19 de junio se realizó en el Salón San Martín de la Legislatura de Buenos Aires la Jornada ¨La Responsabilidad Social Empresaria en la ciudad de Buenos Aires: casos aplicados a la cadena de valor¨, organizada por los diputados Luciana Blasco y Fernando De Andreis, junto a la Subsecretaria de Desarrollo Económico y la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad.
Alrededor de 100 personas de distintos ámbitos asistieron a las exposiciones que brindaron representantes de empresas y organizaciones involucradas en el desarrollo de la RSE en temas de cadena de valor y producción mas limpia. Alejandra Toth, de Cromados Orejano y Reinaldo Martinez de Frigorífico Riosma, tuvo como objetivo mostrar los resultados obtenidos por estas dos pequeñas empresas a partir de su participación el programa Buenos Aires Produce más Limpio.
Durante el seminario, se confirmó oficialmente que el Ejecutivo porteño enviará en los próximos días a la Legislatura un proyecto de ley que establece el criterio de voluntariedad que reforma la ley 2594, sancionada en 2007, que fijaba la obligatoriedad de los balances sociales.

La Diputada Luciana Blasco fue la encargada de dar la bienvenida a los asistentes destacando la importancia de este evento como un espacio para compartir acciones de RSE que puedan tener un efecto multiplicador entre las empresas de la ciudad teniendo en cuenta que en la misma, más del 90% de las empresas radicadas son mypymes.

El primer panel, a cargo de Alejandra Toth, de Cromados Orejano y Reinaldo Martinez de Frigorífico Riosma, tuvo como objetivo mostrar los resultados obtenidos por estas dos pequeñas empresas a partir de su participación el programa Buenos Aires Produce más Limpio, a cargo de la Agencia de Protección Ambiental de la ciudad. Tal como destacara Beatriz Balián, la moderadora del panel, es importante recalcar que estas experiencias demuestran que la RSE no se circunscribe sólo a grandes empresas sino que también puede ser aplicada a empresas de menor tamaño y que lo importante es medir y cuantificar los objetivos y las metas propuestas.
El segundo panel, moderado por Gabriel Berger, se centró en los casos de empresas que llevan a cabo estrategias de RSE en su cadena de valor. Juan Pablo Ponte, del Grupo Techint, profundizó sobre el Programa Propymes, destacando sus principales logros en relación al fortalecimiento de las pymes que conforman su cadena de valor y sus desafíos a futuro. Por último, Maria Celina Kaseta, en representación de AMIA, difundió el programa que desarrollan en forma conjunta con el BID para incrementar la competitividad y oportunidades de las Pymes.

El panel final giró en torno al papel del Estado como articulador e impulsor de políticas de RSE. En este sentido, Gustavo Svarzman, Subsecretario de Desarrollo Económico, destacó que las grandes empresas tienen que acompañar a las Pymes en relación a la implementación de estrategias de RSE.Svarzman, adelantó que el Poder Ejecutivo enviará en los próximos días a la Legislatura un proyecto de ley que establece el criterio de voluntariedad que reforma la ley 2594, sancionada en 2007, que fijaba la obligatoriedad de los balances sociales."No hay antecedentes internacionales de obligatoriedad, incluso las normas ISO son no certificables, por lo tanto basta con recomendaciones y guías para las empresas.En cuanto a la responsabilidad empresaria en la Ciudad de Buenos Aires es prioritario definir una agenda desde el criterio de la voluntariedad", expresó el funcionario.

También participó del panel Alejandra Scafati, en representación de la Agencia de Protección Ambiental, quien habló sobre la importancia de la educación ambiental en la ciudad. Por último, Roberto Destefano, Presidente de la Comisión de Desarrollo Económico de la Legislatura, destacó los elementos que hacen a un cambio cultural a partir de la implementación de buenas prácticas social y ambientalmente sustentables.

lunes, junio 22, 2009

Piden a Obama una Agencia Federal de RSE

Más de medio centenar de organizaciones relacionadas con la Inversión Socialmente Responsable (ISR), la defensa de los derechos humanos y la protección del medio ambiente han mandado una carta al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en la que se le pide la creación de una agencia federal que se encargue de políticas sobre RSE, según ha anunciado uno de los firmantes, el Foro de Inversión Social (SIF, por sus siglas en inglés).
Acceda a la carta original Concretamente, los impulsores de esta iniciativa pretenden crear una organización que coordine las actividades de las agencias federales encargadas de materias relacionadas con la RSC y que impulse medidas relacionadas con la responsabilidad social dentro y fuera de las fronteras de Estados Unidos.

"Una oficina para el impulso de la RSC ayudaría al Gobierno no sólo a fomentar y asistir dentro del sector privado mejores prácticas relacionadas con el gobierno corporativo, la transparencia o cuestiones sociales y medioambientales, sino que serviría para poner el foco en la sostenibilidad dentro del propio ejecutivo", señalan los promotores de esta nueva agencia en su carta a Obama.

Entre los firmantes destaca Oxfam América, Ceres, Green America y los grupos de fondos de inversión responsable Pax World Funds, Domini y Calvert Group. El Foro de Inversión Responsable Europeo y la Organización de Inversión Social Canadiense son algunos de los promotores de fuera de Estados Unidos.

Responsabilidad Social Corporativa ¿Una reivindicación para este primero de mayo?

Estrella Nieto. Profesora Asociada del Departamento de Organización de Empresas. UPC
El pequeño o gran esfuerzo que algunas empresas llevan haciendo en los últimos años por la RSC, y que ha permitido impregnar sus decisiones empresariales de responsabilidad social, parece que debiera repercutir positivamente en estos tiempos de zozobra y dar una pista de si realmente este comportamiento comprometido ha permitido, o está permitiendo, sobrevivir con menor tasa de mortalidad a estas empresas que se habían dotado y embarcado en políticas activas y que apoyaban decididamente la RSC. Para tratar de ayudar a explicar el valor o lugar que ocupa realmente la RSC en nuestras organizaciones, se nos antoja que tal vez la mejor manera es preocuparse por indagar si la RSC ha calado en nuestras estructuras empresariales y ya ha cristalizado y ha pasado a formar parte de nuestro acervo cultural.
Para ello, les sugiero que recurran a la “prueba del tres” de la RSC, o si lo prefieren llámenle la prueba de la “coherencia cognitiva” de la RSC.
Quieren realmente saber si hay cultura de RSC instalada en su organización? Si su contestación es afirmativa, y pretenden adivinar si se mantendrá esta política de RSC en su organización a pesar de las “montañas rusas económicas” y del consiguiente vértigo que originan les sugiero que utilice esta sencilla “prueba del tres”.
Hágase estas tres preguntas, y no necesitará de auditor alguno para comprobar el grado de uso/abuso del término RSC que se está haciendo en su organización, ni de la salud que gozan estas políticas en su empresa. Las cuestiones clave que le llevarán al resultado, y pido perdón por si alguien empezaba a tener esperanza de encontrarse ante un artículo importante u original, son ¿qué piensa usted que es una cultura de RSC acorde a su organización? ¿qué dice usted en público y privado que es una empresa comprometida con la RSC? , y por último ¿qué hace su organización para caminar por la senda de la RSC?
Dando respuesta a estas tres simples cuestiones, eso sí desde la máxima responsabilidad y seriedad en las respuestas, y expresando estas de la manera más operativa (medible) posible, quedará clara y expedita la política de RSC de su organización. Como ve no necesitará caros estudios, sesudos informes, análisis crípticos, ni un dossier abultado y tedioso para situar su empresa en el mapa de la RSC .
Una política de RSC clara no se puede esconder entre complejas frases, e indicadores indescifrables, ya que “per se” las políticas de RSC deben ser transparentes, cognoscibles y aplicables; además, deben poderse entender por todos y cada uno de los grupos implicados, y eso evidentemente requiere una explicación pautada, clara y sosegada, ya que la escuela filosófica que da sentido a la RSC es precisamente, permítanme la provocación, el utilitarismo, y se debe responder a las preguntas anteriores a nivel individual, porque no hacemos otra cosa que explicitar las reglas éticas que dan sentido a nuestro comportamiento moral en la organización.
Y como muy bien saben todos ustedes, las respuestas morales son siempre el resultado de un ejercicio de introspección, ya que la moral no la podemos disfrazar, ni tan siquiera distorsionar en nuestro pensamiento, por que subyace en las creencias y emerge en nuestra lógica con ímpetu e intención de direccionar nuestros comportamientos.
Tal vez engañemos al auditor, al cliente, al “otro” pero ustedes saben sobradamente qué es, qué dicen y qué hacen en RSC en sus organizaciones… las distancias cognitivas entre estas tres preguntas, nos muestran lo lejos o cerca que está su empresa de realizar una política auténtica de RSC, y si esta cuestión es para su organización coyuntural y está a punto de deshacerse como un azucarillo en un vaso de agua, o si por el contrario se ha convertido ya en un principio estructural que está dando forma a la empresa del mañana mediante nuevas formas de comportamiento, con unas reglas nuevas que están incubando el germen de la Cultura de RSC de su organización.
Al final, y a modo puramente instrumental si ha respondido
afirmativamente a las tres preguntas anteriores, su motivación hacia la RSC quedará plasmada en su correspondiente informe anual mediante la exposición clara a la que está sometida su empresa y las eventuales sanciones, avisos y multas que haya recibido por su operaciones en el periodo de referencia, o al grado de desasosiego que su organización ha generado- genera en el entorno. Que la situación económica actual no nos lleve a olvidar la reivindicación que hemos mantenido en favor de la RSC, ya que ésto confirmaría que nuestra defensa de la RSC fue una cuestión coyuntural que abandonamos en momentos de dificultad, la RSC no es un adorno reivindicativo sino una necesidad primordial que da sentido a la cultura empresarial.

jueves, junio 15, 2006

STIGLITZ INSTA A LOS PAISES RICOS A SER MAS JUSTOS



Bajo el lema "Los objetivos del milenio", el premio Nobel de Economía 2001 y profesor de la Columbia Business School, Joseph Stiglitz, pronunció recientemente una conferencia en el Iese en la que instó a los países ricos a ser más justos con América Latina y África en sus intercambios comerciales.


Stiglitz centró su discurso en la globalización y en la importancia del conocimiento como elemento integrador de los diferentes países del mundo, "más allá de dar recursos, que sólo sirven de parche, hay que superar la brecha del conocimiento, pues éste es el que trasforma el mundo y acelera el cambio".
El premio Nobel de Economía habló ante cerca de 200 empresarios y directivos e hizo referencia al informe del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) de las Naciones Unidas, que establece metas para reducir la pobreza, la enfermedad, el analfabetismo, la degradación del medio ambiente y la discriminación de la mujer.
En su opinión, los objetivos de la ONU no se han cumplido y continua existiendo una brecha enorme entre los países. Conocimiento, acuerdos comerciales y democratización de instituciones globalesSegún Stiglitz, para resolver este desequilibrio causado por la globalización, hay que gestionar las siguientes variables: el acceso al conocimiento (por ejemplo, China ha presentado unos niveles de crecimiento PIB muy altos en los últimos años gracias a la transferencia de la tecnología); los acuerdos comerciales y de inversión (injustos para los países en desarrollo), y la democratización de las instituciones globales (como el Banco Mundial y el North Am